(Foto: cortesía de telecinco.com)Los monos sagrados de la India acostumbran desahogar su incapacidad para copular con las hembras raptando las crías de la misma especie y sometiéndolas a vejámenes sexuales. Cuando las crías son rescatadas por las madres, los monos la emprenden contra los cachorros de perros. Ese comportamiento aberrante, capaz de convertir a los monos en domesticadores de canes sólo por saciar el isntinto sexual, es muestra de la irracionalidad del mundo animal.
En la semana anterior la calma de Sevilla, España, estuvo alterada por el terrible asesinato de Marta, una joven cuyo cuerpo fue arrojado por su ex-novio a las aguas del Guadalquivir. A raíz de las investigaciones se logró establecer la implicación del ex-novio y tres hombres más. Las autoridades sin embargo se han centrado en recuperar el cadáver y en saber si la arrojaron aún viva al afluente. No es un caso aislado. Al igual que la práctica impetuosa de los monos sagrados de la India, el machismo en España se ha convertido en un hábito más común de lo informado por la prensa, terminando por lo general con la supresión física de mujeres inocentes.
Ahora fueron cuatro hombres haciendo complot para quitarle la vida a un ser cuyo único problema era ser una mujer habitando en medio de una sociedad cada vez más contaminada por sus propias miserias.



